Seguidores
jueves, 30 de junio de 2011
- ¿Te has enfadado?
- Piensa lo que quieras
- ¿Y qué puedo hacer para que no te enfades?
- Haz lo que quieras
- ¿Y si lo que quiero hacer es darte un beso?
- Me cabrearía más
- ¿Por qué?
- Porque uno solo es insuficiente.
Sus brazos me cogieron de la cintura y me hicieron cosquillas y yo me reí, acurrucándome bajo sus brazos y buscando su boca con mis labios, le encontré y una vez más nos fundimos en un abrazo y comprendí, que no me importaba que nos llevásemos esos años, que tuviese reacciones propias de un niño pequeño, un caracter malhumorado e irascible, que tontease con todas y que le gustase la fiesta más que a un niño un chupa-chups, porque en ese instante, solo estábamos nosotros, solo nosotros y eso, superaba con creces cualquier contratiempo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario